La reorganización interna impulsada por la compañía implicó el traspaso de áreas entre filiales y la salida de cerca de 40 trabajadores del equipo comercial, en medio de una reducción de casi 300 empleos en el último año.
Una reestructuración interna en Compañía Cervecerías Unidas (CCU) derivó en la desvinculación de cerca de 40 trabajadores de su fuerza de ventas, situación que motivó protestas por parte de las organizaciones sindicales frente al edificio corporativo de la empresa.
Alrededor de 30 integrantes del sindicato de la firma se manifestaron en el frontis de las oficinas centrales para expresar su rechazo a los despidos efectuados durante las últimas semanas, los cuales responden a un plan de reorganización corporativa encabezado por la administración del gerente general, Eduardo Ffrench-Davis.
El rediseño comercial de la embotelladora —controlada por el consorcio entre el Grupo Luksic y Heineken— incluyó movimientos estratégicos entre sus filiales. Entre estas modificaciones destaca la creación de la gerencia CCU Chile para consolidar la operación local, la fusión en el negocio de licores mediante el traspaso de las áreas comerciales y de marketing de vinos hacia la filial Compañía Pisquera de Chile, y el nuevo foco productivo en VSPT Wine Group, división vitivinícola que concentró su alcance exclusivamente en las labores de producción y exportación.
Las salidas registradas en el área de ventas se enmarcan en un ajuste más amplio en el tamaño de la compañía. De acuerdo con los reportes financieros entregados a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), la dotación total de CCU registró una baja neta de 290 puestos de trabajo durante el último ejercicio anual, pasando de 9.470 a 9.180 colaboradores.



