En este momento estás viendo Inversión social: El peligro de ver la pobreza como un gasto
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Hemos visto con profunda preocupación que la reciente arremetida de recortes presupuestarios en programas sociales esenciales de FOSIS, Fondo de Solidaridad e Inversión Social, no es solo una disputa de números; es una colisión ideológica entre lo que significa realmente la inversión social y la ceguera de la cifra.

En el contexto actual, impera una mirada economicista de las intervenciones que hace en general el Estado. Donde todo se mira con la vara de cuánto ingreso se genera a partir de la intervención de tal o cual programa, obviamente que los programas eminentemente sociales están en disminución, están en riesgo y en riesgo inminente. ¿La razón? Las evaluaciones que hacen los expertos contratados por la Dirección de Presupuesto (DIPRES) y el Ministerio de Hacienda normalmente ven este tipo de intervenciones como un gasto.

Lo que estos análisis omiten es que la labor que realizamos no es un gasto, es una inversión de corte social. Es una inversión que no genera un valor económico directo, no, sino que genera otro tipo de valor, que es el valor territorial, el valor cultural, el valor comunitario.

Ese valor intangible se logra en la medida de que al intervenir socialmente una localidad, un territorio, un barrio, se consigue que distintas organizaciones, distintos grupos, distintos líderes trabajen en conjunto buscando superar colectivamente, solidariamente las situaciones de vulnerabilidad que viven ellos, sus vecinos y los integrantes de ese barrio.

Esa es la real ventaja de la intervención social, y esa es la ventaja que no es vista con los ojos economicistas de quienes son validados por el Ministerio de Hacienda como «expertos».

Y en ese escenario, en ese contexto, el rol de los dirigentes y de las asociaciones y de los sindicatos es fundamental porque cumplimos un doble rol. No se trata solamente de defender a nuestros compañeros y compañeras, a nuestros asociados, que obviamente se van a ver afectados y en riesgo su fuente laboral en la medida que son recortados, disminuidos o eliminados los programas sociales, porque ellos se van a quedar sin trabajo.

Además de esa defensa gremial, nosotros tenemos un rol social en el sentido de que debemos representar esos intereses de las localidades, los intereses de los sectores, de las organizaciones de estos territorios, a los cuales se les disminuye o se les eliminan los programas de intervención. Nosotros sabemos que la eliminación de esos programas significa una pérdida importante para miles de familias que no van a poder trabajar colectivamente para superar sus condiciones de vulnerabilidad.

Por lo tanto, nuestra voz en la calle y en el Ministerio representa algo más que el mero interés laboral: nosotros también representamos la voz de esas localidades que se ven afectadas con los recortes presupuestarios, y lo hacemos conjuntamente con la voz de nuestros compañeros y compañeras de nuestras asociaciones que ven afectada su fuente laboral en la medida que también se recorta en estos programas. La inversión social no es un lujo, es la base de la cohesión nacional.

Por Patricio Lama L.
Presidente de la Asociación Nacional de Funcionarios y Funcionarias del FOSIS (ANFFOS)