En este momento estás viendo «Lo que no se denuncia no existe»: Funcionarios de la salud pública de Lampa advierten abandono policial frente a casos de agresiones
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De acuerdo al Departamento de Relaciones Laborales del Ministerio de Salud, entre 2024 y 2025 se reportaron un total de 10.646 agresiones directas a trabajadores y trabajadoras de la salud en todo el país. Estos hechos exponen la vulnerabilidad de una fuerza laboral compuesta en un 70% por mujeres jefas de hogar y expresa, además, una crisis mayor a partir del ataque vandálico y «turbazo» registrado en el CESFAM Cardenal Raúl Silva Henríquez, en el sector de Bajos de Mena de Puente Alto. Esta agresión provocó millonarios daños en la infraestructura y la paralización de las atenciones de salud en el servicio junto con alertar a los funcionarios del sector en espera del fortalecimiento de los protocolos de seguridad prometidos por distintas administraciones, según los líderes gremiales.

La violencia desatada en Puente Alto es solo la cara más visible de una crisis que se repite semanalmente en los centros de atención primaria del país, advierte José Álvarez, dirigente gremial en el Consultorio José Bauzá de Lampa y representante de la Confederación Nacional de Funcionarios de Salud Municipalizada, CONFUSAM en la comuna. Apunta a la desprotección estructural que sufren los equipos en el gran territorio, un tema que cada cierto tiempo estalla cuando los trabajadores de la saud son agredidos.

«El tema de la seguridad es como muchas otras falencias que nos toca asumir: no tenemos resguardo policial. Al momento de denunciar las jefaturas no hacen su pega, la gente no denuncia por temor a represalias y tantas otras cosas que tenemos que afrontar», denuncia el dirigente gremial para quien esta controversia no son solo hechos aislados.

«Lamentablemente, tenemos casos complejos todas las semanas, y no solo en Lampa, sino en todo el país. El episodio más reciente y visible fue el de Puente Alto, en Bajos de Mena, donde un grupo de personas ingresó por la fuerza, intimidó a los funcionarios y destruyó parte de las instalaciones. Pero a nivel local también hemos vivido muchos hechos de violencia donde hemos tenido que tomar decisiones que muchas veces terminan perjudicándonos», lamenta.

Para el líder gremial, la respuesta institucional frente a la agresividad de los usuarios ha sido deficiente e insuficiente a nivel transversal. «La violencia es un problema a nivel país, y ningún gobierno ha logrado estar a la altura. Muchos pacientes llegan a nuestros centros de salud exigiendo atención inmediata y agreden verbalmente al personal. Esas agresiones no siempre se denuncian, y lo que no se denuncia no existe para las autoridades», reclama.

Junto con ello, Álvarez identifica una grave brecha en la aplicación del marco legal vigente: «Lo primero que observamos es que hay poco conocimiento de la Ley Consultorio Seguro (Ley 21.188), tanto en Carabineros como entre los propios funcionarios de salud. También falta trabajo preventivo con los equipos y con la comunidad».

La alternativa legal: que la jefatura asuma la denuncia

Para evitar que las trabajadoras y trabajadores queden expuestos a amedrentamientos por visibilizar los ataques, el dirigente gremial plantea una salida concreta respaldada por la normativa procesal penal. «Una solución concreta es aplicar lo que ya establece el artículo 175 del Código Procesal Penal. Según ese artículo, son los directores de los establecimientos de salud, o quienes los subroguen, quienes deben presentar la denuncia ante Fiscalía. Así no se expone al funcionario o funcionaria que fue agredido», precisa Álvarez ante este escenario.

La dirigencia también hace un llamado directo a la gestión municipal ante esta problemática y se pone a disposición para intervenir en los territorios: «Como presidente de CONFUSAM Lampa, hago un llamado a nuestras autoridades comunales. Les pido realizar las denuncias correspondientes: registrarlas en el Sistema de Reportabilidad de Agresiones del Minsal y presentarlas en Fiscalía. Como organización, quedamos a disposición para capacitar a nuestras compañeras y compañeros. Queremos abordar esta problemática desde la prevención, tanto con los equipos como con la comunidad».