La directiva nacional y las directivas provinciales de la Asociación Nacional de Funcionarios del Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia (ANFUSEPNA) llevaron a cabo una serie de encuentros y visitas de campo para evaluar en terreno las condiciones laborales, las demandas gremiales y los principales nudos críticos en la atención de niños, niñas y adolescentes en residencias e instalaciones del país. Las jornadas de trabajo abarcaron desde reuniones operativas con equipos directivos y de trato directo hasta diálogos de alto nivel con autoridades locales y del nivel central.
Con la intención de reafirmar y actualizar el compromiso del gremio con el bienestar nacional, la serie de encuentros considero espacios de diálogo en residencias de Atacama, el Maule y la Región Metropolitana durante la primera semana de octubre. En cada espacio se abordaron las más recientes gestiones sobre la Asignación de Turno, bienestar de trabajadores y usuarios del servicio, así como clima laboral o complejidades sobre dotación de personal.
En la visita a las residencias RF La Goleta y RF San Miguel, en la Región Metropolitana, los dirigentes abordaron materias como las altas exigencias de las condiciones de trabajo, la implementación e incorporación progresiva de los turnos de 24 horas y la revisión de las asignaciones de turno. Asimismo, en el plano remuneracional, los equipos expresaron la necesidad de contar con mayor claridad técnica respecto a los pagos de los tutores y trabajadores tutores. Con esto, también el impacto derivado de los cambios implementados en esta materia.
En cuanto a la salud ocupacional, se levantó un diagnóstico sobre los altos niveles de estrés, rotación de personal, sobreexigencia y problemas de cobertura que afectan diariamente a los funcionarios que desempeñan labores de trato directo.
A esta situación laboral se suma el análisis del aumento sostenido en el ingreso de niños, niñas y adolescentes con diagnósticos clínicos múltiples y situaciones de alta complejidad biopsicosocial, realidad que demanda un fortalecimiento urgente de los apoyos especializados y una mayor articulación con la red intersectorial para responder adecuadamente a las necesidades de protección.
Región del Maule y Atacama
Durante el despliegue en la Región de Atacama, la representación gremial sostuvo reuniones con la Directora Regional, el Directorio Provincial y los asociados de la zona para abordar aspectos clave de la gestión local. Entre las prioridades planteadas se enfatizó la necesidad de acelerar el cierre de las investigaciones administrativas pendientes por situaciones de maltrato, condición considerada indispensable para recomponer el clima y las relaciones laborales en la Dirección Regional. De igual manera, se solicitó agilizar los procesos de concursos internos para completar la dotación de personal necesaria y reducir las sobrecargas de trabajo que aquejan a las distintas unidades.
En la Región del Maule, la agenda gremial incluyó una reunión estratégica entre Ignacio Tarud, integrante del Directorio Nacional de ANFUSEPNA, y el subsecretario de la Niñez, Marcelo Sánchez, en representación de la organización.
Durante el encuentro, la dirigencia expresó su preocupación por la estabilidad laboral de los funcionarios, la situación de SINAREC y la crisis que atraviesan las residencias de administración directa. Asimismo, se planteó la importancia de avanzar en estrategias de seguridad integrales que protejan tanto a los niños, niñas y adolescentes como a los equipos de trabajo en las residencias, junto con la necesidad de potenciar el sistema de familias de acogida como una alternativa prioritaria de cuidado.
Al término de este ciclo de despliegue territorial, ANFUSEPNA ratificó la continuidad de las mesas de diálogo con las autoridades de la institución y sus asociados. En su balance final, la organización destacó el desempeño del personal de trato directo en la atención de los usuarios y señaló la correlación directa entre la optimización de los entornos de trabajo y la compleja situación que abre la reducción del presupuesto en cerca de $34.451 millones en siete programas de apoyo directo a la infancia vulnerable, que incluyen gestiones de adopción y cuidado de recién nacidos, entre otros. Al respecto, el presidente de la organización de trabajadores Nelson Barraza señaló que «Este recorrido por las regiones nos permite verificar en terreno que la complejidad de las atenciones y la sobrecarga de los equipos no admiten retrocesos; por ello, nos preocupa profundamente que, mientras constatamos estas exigencias en las residencias, se propongan reducciones presupuestarias en programas esenciales como Cuidado Alternativo, Diagnóstico Clínico Especializado y Adopción. La protección integral de la niñez vulnerada exige que el compromiso del Estado no solo se manifieste en el despliegue de sus trabajadores, sino en un respaldo financiero coherente y suficiente que garantice la continuidad y calidad de la atención residencial en todo el país».
